Acción Empresas y Sumarse se unieron para abordar el rol de la empresa en la desigualdad y los Derechos Humanos

La sostenibilidad es clave para enfrentar las tres crisis que amenazan al mundo -emergencia climática, la pérdida de biodiversidad y la creciente desigualdad- y, en este contexto, las empresas tienen un rol esencial en la detección de riesgos, especialmente de vulneración de Derechos Humanos (DD.HH.), de acuerdo a los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos.

Por esta razón Acción Empresas junto a Sumarse, ambas organizaciones pertenecientes al Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD), realizaron el webinar “Desigualdad y DD.HH: El rol de la empresa privada”, en el que participaron: James Gomme, Director Equity Action de WBCSD y Soledad García, Relatora Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Redesca), de la CIDH, OEA. Junto a ellos, se conformó un panel de empresas compuesta por María Irene Soto, Gerenta de Asuntos Corporativos de Mallplaza y Miguel Bolinaga, Presidente de AES Panamá, instancia que fue moderada por Marcela Bravo, Gerenta General de Acción.

Para comenzar, James Gomme, se refirió a la desigualdad como riesgo sistémico, ya que está debilitando y amenazando a las economías y a los ecosistemas sociales, y a la urgente necesidad de abordarla, para que los 9 billones de personas que se proyectan al 2050, puedan vivan bien, dentro de los límites planetarios y mencionó las principales tendencias que exacerban la desigualdad. Por ejemplo, el Covid-19 ha llevado a cerca de 100 millones de personas a la extrema pobreza (según estima el Banco Mundial); el cambio climático podría llevar 132 millones de personas a la pobreza extrema al 2030 y la reciente guerra en Ucrania está desplazando a millones de personas.

También indicó las áreas de acción empresarial para abordar la desigualdad: respetando los DD.HH., mejorando el acceso a bienes y servicios esenciales, creando empleos y oportunidades para todos, potenciando la acción del gobierno y distribuyendo valor y equidad de riesgo.

Por su parte, Soledad García, advirtió los desafíos de la región en DD.HH., subrayó “el trabajo que realiza Redesca y entregó recomendaciones a las empresas, como contar con políticas y procedimientos apropiados de debida diligencia en materia de DD.HH. dentro de sus operaciones, estructuras corporativas y cadenas de suministro; estándares de transparencia y acceso a la información teniendo como pauta mínima los principios rectores. “Esta es una gran oportunidad”, afirmó.

Para finalizar, Miguel Bolinaga y María Irene Soto señalaron  la importancia de poner a las personas al centro y al mapeo de riesgos en las empresas.

María Irene explicó lo esencial que fue para la empresa adscribir a los ODS, los diálogos que comenzaron luego del estallido social y el valor de detectar riesgos potenciales y la manera en la que se incorporan a la estructura de la organización, como ocurrió en octubre de 2019. “Cuando empezamos a generar estos procesos nos dimos cuenta que a muchos de nuestros colaboradores les hacía sentido los temas de equidad, no discriminación, respeto a la dignidad, asegurar condiciones de bienestar y garantizar acceso a ciertos estándares de trabajo”.

Para cerrar, Miguel Bolinaga dio a conocer el camino que recorrieron para implementar procesos de debida diligencia y para asegurar un mejoramiento continuo. “Siempre tratamos de ir más allá en cada una de las normativas, de las leyes que están apegadas de DD.HH.”, aclaró y contó que, en 2021, de la mano de Sumarse, comenzaron a trabajar con un nuevo esquema, enfocado en DD.HH., en el que involucraron a la cadena de valor. Así, hicieron una matriz de impacto y de probabilidades de ocurrencia.