Día Mundial de los Niños

Cada 20 de noviembre se celebra el Día Mundial de los Niños en conmemoración de la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) en igual fecha de 1989.

Este día fue creado para contribuir en la construcción de un mundo mejor para los niños, niñas y adolescentes, especialmente luego de cumplirse 31 años desde la aprobación de la CDN y los cambios vertiginosos que representan nuevas oportunidades, pero también nuevas amenazas para la niñez y la adolescencia en Panamá y el mundo.

La conmemoración se lleva a cabo durante uno de los momentos más singulares y desafiantes en la historia, la pandemia por COVID-19, siendo esta población una de las más impactadas y cuyos costos de esta crisis para esta población son inmediatos, y si no se atienden, pueden persistir durante toda su vida, por lo que deben ser tenidos en cuenta en las decisiones que afecten su futuro.

A mediados de este año, se realizó la encuesta Situación de Familias con Niños, Niñas y Adolescentes durante el COVID-19 en Panamá, en una muestra de 1000 hogares a nivel nacional con al menos un niño, niña o adolescente[1] con el objetivo de indagar sobre su situación durante el confinamiento por COVID-19, específicamente en términos de economía, alimentación, educación a distancia, acceso a servicios de salud y conflictos familiares También, para identificar las principales privaciones que experimenta la población durante el COVID-19.

Entre los principales hallazgos destacan:

  • El 77% de los hogares con niños y niñas del país declaró haber sufrido pérdidas parciales o totales de sus ingresoscomo consecuencia de la pandemia. Este porcentaje aumento a 89% en los hogares del nivel socio económico más bajo.
  • 47% de los hogares declaró haber tenido menos alimentos de lo habitual.  Este porcentaje aumenta al 68% en los hogares del nivel socioeconómico más bajo. Entre aquellosen el 59% se afectó la cantidad y/o el tipo de comida para los niños, niñas y adolescentes.
  • Con relación a la educación, poco más de la mitad de los hogares encuestados (53%) reportaron que los niños, niñas o adolescentes recibieron algún tipo de educacióna distancia en los últimos 15 días.  En los hogares del nivel socioeconómico más bajo el porcentaje disminuye a 46%.

Luego de 8 meses de detectado el primer caso de COVID-19 en Panamá, y a pesar del establecimiento de diversas modalidades de educación a distancia, miles de niños, niñas y adolescentes siguen sin conectarse de manera efectiva a la educación. Muchos de ellos no cuentan con los dispositivos como celulares inteligentes, tablets o computadoras, otros no cuentan con acceso a internet. En otros casos, las comunidades no cuentan con servicio eléctrico, radio ni televisión. Otros más, pueden contar con los módulos educativos, los dispositivos y la conexión, pero no tienen interacción o retroalimentación con sus docentes. Esta situación ha venido generando inequidades, baja calidad de los aprendizajes y aumento de la exclusión educativa. Además, las escuelas brindaban otros servicios como atención psicosocial, apoyo a la nutrición y entornos de protección.

Es imperativo que los niños, niñas y adolescentes accedan a educación de calidad y segura, ya sea de forma virtual o presencial, y a los servicios complementarios para poder desarrollar todo su potencial.

La calidad de la educación a distancia varía en atención al nivel socioeconómico del hogar y el tipo de escuela. Los hogares con ingresos mensuales inferiores a $1,000, así como aquellos con niños que asisten a una escuela pública hacen uso de tecnologías menos interactivas, como la radio y la televisión. Los hogares con niños que asisten a escuelas particulares usan más plataformas virtuales que permiten interacción con el docente, descarga y envío de materiales desde casa.

Por otro lado, en temas relacionados con salud, 1 de cada 5 hogares declaró haber requerido atención médica.  De éstos, 19% no pudo acceder al servicio y 26% experimentó retrasos, principalmente en terapias/tratamientos, cirugías, consulta médica y control prenatal.

Con relación a conflictos en el hogar, 1 de cada 3 hogares declaró que se presentó algún conflicto en el último mes: leves (46%) o moderados (48%). Vale destacar que un periodo tan prolongado de confinamiento y estrés en los hogares puede provocar incrementos de violencia contra la niñez.

Solo 43% de los hogares encuestados recibió algún tipo de ayuda por parte de terceros. La mayoría recibió Panamá Solidario, en forma de la bolsa de comida.

Basado en los resultados obtenidos en esta encuesta, UNICEF hace un llamado para: monitorear el estado nutricional de los niños y niñas a nivel nacional, e implementar programas de protección enfocados en evitar la malnutrición durante y después de la pandemia.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia UNICEF en Panamá nos invita a Reimaginar un Panamá en el que todos los niños, niñas y adolescentes estén conectados con la educación. Es una responsabilidad compartida y se necesitan las ideas, los recursos, la creatividad y el corazón de todos.

Juntos es posible evitar que la crisis de salud afecte el potencial, el futuro y los derechos de los niños y niñas.

Ingresa a https://www.unicef.org/panama/reimagina-un-mundo

[1] La encuesta fue realizada del 26 de mayo al 9 de junio de 2020 en una muestra representativa de la población nacional excluyendo comarcas y Darién, compuesta por 1000 hogares con al menos un niño, niña o adolescente, con un margen de error del 3.1%.

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