La sostenibilidad avanza cuando las organizaciones deciden aprender, innovar y transformar su manera de hacer negocios. Por eso, espacios como el foro “Construyendo la Sostenibilidad: Importancia de la Innovación en la Cadena de Valor” se convierten en una oportunidad invaluable para conectar, compartir y descubrir nuevas formas de generar impacto responsable.
El encuentro reunió a Bruno Basile (Tetra Pak), Juan Gallego (H. Tzanetatos) y Patricia Medina (Grupo Melo), quienes mostraron cómo las empresas pueden impulsar cambios profundos, integrando la sostenibilidad en cada decisión y colaborando activamente con sus proveedores, clientes y comunidades. Todos coincidieron en que la sostenibilidad no es un destino, sino un camino que requiere innovación, compromiso y una visión estratégica de largo plazo.
Durante la conversación, se destacó que enfrentar el cambio climático implica transformaciones sistémicas, especialmente en sectores como el alimentario, responsable de más de un tercio de las emisiones globales. En ese sentido, Tetra Pak ha enfocado su trabajo en tres prioridades: colaborar con sus proveedores —quienes representan el 90% de sus materias primas— para reducir un 50% de sus emisiones para 2030, avanzar en la descarbonización de sus operaciones mediante electrificación y digitalización, y acompañar a sus clientes para que adopten prácticas sostenibles. Complementan estos esfuerzos con proyectos de restauración de ecosistemas en Brasil, reforzando la importancia de adaptar estos aprendizajes al contexto panameño.
Por su parte, H. Tzanetatos demostró que no se necesita ser una multinacional para innovar en sostenibilidad. La empresa ha implementado medidas concretas como ruteo inteligente, reduciendo cerca de 10 toneladas de CO₂ al año; iluminación LED que evita casi 100 kg de emisiones; programas de reciclaje general y electrónico, que han permitido recolectar más de 500 kg; y mejoras en inventarios para minimizar desperdicios. Además, están integrando Oracle con inteligencia artificial para optimizar sus procesos, priorizando siempre el trabajo con proveedores locales.
Grupo Melo compartió cómo la sostenibilidad se construye desde el diseño, la medición y la gestión responsable. Aprovechando la verticalidad de su modelo “de la finca a la mesa” logran trazabilidad, eficiencia y calidad en cada etapa. Entre sus avances destacan la producción responsable de granos, la certificación FSSC-22000 (versión 6) en seguridad alimentaria y la reducción de más de 20,000 toneladas de CO₂ en 2024 gracias a la autoproducción de energía sostenible. La empresa también impulsa iniciativas sociales como Libertaria, que promueve huertos escolares y educación ambiental en comunidades rurales.
Los panelistas coincidieron en que avanzar hacia cadenas de valor sostenibles implica enfrentar retos como el riesgo climático, las limitaciones institucionales, la gestión de datos, la escasez de talento especializado y la percepción de que la sostenibilidad representa un costo. Sin embargo, resaltaron que las oportunidades son aún mayores: acceso a finanzas sostenibles, adopción de normas NIIF S1 y S2, el potencial logístico de Panamá para convertirse en un hub verde y el impulso a la economía circular y la producción local.
El foro concluyó con un mensaje claro: la sostenibilidad debe convertirse en el corazón del negocio. Integrarla permite tomar mejores decisiones, fortalecer la competitividad, gestionar riesgos y crear valor para todos los grupos de interés. La innovación no es solo tecnología; es una forma de pensar, de conectar y de construir futuro.




