Johnnie Walker: Seguimos caminando hacia la sostenibilidad

Cada 8 de febrero se celebra el Día Internacional del Whisky Escocés, licor que ha cruzado fronteras y capturado a muchas personas alrededor del mundo gracias a su sabor y calidad.

El whisky escocés es el licor obtenido de la destilación del fermento de granos de cereal molidos y añejados en barriles de madera, por lo general de roble blanco, como la cebada o el centeno.

En esta fecha contamos con la pluma invitada de Ignacio Barbero, Head of Scotch & Reserve Caribe & CentroAmerica en Diageo.

Johnnie Walker es el whisky escocés número 1 del mundo y hay muchos motivos por el cual esto lo somos. Llevamos más de 200 años en el negocio, ofreciéndole al consumidor no solo un líquido superior sino también experiencias memorables y únicas.

Johnnie Walker es “tradición” y la misma es ¡fascinante!. La historia de Johnnie Walker comienza con el hombre que le dio su nombre al mismo en 1819. John Walker, un humilde joven campesino, apasionado del whisky con gran habilidad para los negocios se aventuró a mezclar distintos tipos de “single malts” hasta conseguir un whisky de sabor único y perdurable, el cual se convirtió en uno de los whiskies más populares de la época. Cuando John muere, deja a su hijo, Alexander, con un negocio próspero. En aquel entonces, Gran Bretaña era el corazón de la Revolución Industrial y con la llegada del ferrocarril se abrieron las puertas de “Kilmarnock”, el pequeño pueblo de donde era la familia Walker, hacia las cuatro esquinas del mundo. Fue en ese momento cuando Alexander Walker supo reconocer una oportunidad irrepetible, lanzando así la primera mezcla comercial de Johnnie Walker ‘Old Highland Whisky’ y en poco tiempo esta mezcla única ya estaba disponible en todo el mundo y hoy, más de 200 años después Johnnie Walker sigue siendo la marca de whisky más grande del mundo. 

En 1999, en un intento por modernizar la marca y ver hacia el futuro, el caminante comenzó a transitar de izquierda a derecha, un símbolo de progreso y de orgullo. En este mismo año, se lanza el lema ¡Keep Walking”, como un símbolo de esperanza y resiliencia. Keep Walking son dos pequeñas palabras que dicen mucho sobre la positividad, la posibilidad y el progreso. Después de todo lo que hemos pasado en los últimos años, no podemos imaginar un momento en la historia reciente en el que, sin duda alguna estas palabras puedan ser más relevantes.

El Whisky y su evolución hacia un producto sostenible

La Scotch Whisky Association (SWA) es la entidad encargada de proteger y promocionar el whisky escocés por el mundo entero y vela por que sus productores puedan comerciar libremente y competir en igualdad de condiciones con otros productos similares en el mercado internacional. Sin embargo, la competencia no es la única prioridad de la SWA, que también dedica importantes esfuerzos a garantizar la sostenibilidad de la producción de whisky. Al tratarse de una indicación geográfica, el whisky escocés está intrínsecamente vinculado al medio en que se elabora y a los productores locales. Así pues, la SWA reconoce que disfrutar de un medio ambiente sano es esencial para el whisky escocés. La industria del whisky escocés ya ha demostrado su liderazgo en cuestiones medioambientales, puesto que está incorporando los combustibles no fósiles y realizando importantes inversiones en tecnologías renovables en Escocia. Tras haber establecido unas metas para el año 2020 en cuanto al uso de combustibles no fósiles, el sector ha superado ese objetivo con cuatro años de antelación por ejemplo. Por otro lado, el consumo de agua, uno de los tres ingredientes del whisky escocés, es una parte importante de esta industria.

La industria trabaja además con la Agencia Escocesa de Protección del Medio Ambiente (SEPA) y otras partes interesadas a fin de analizar los datos sobre el agua y determinar las posibilidades de optimización del agua en las destilerías. 

En Johnnie Walker, seguimos dando pasos positivos y ambiciosos hacia adelante en busca de un mejor futuro. Hoy, estamos empujando los límites de la industria, impulsados ​​por nuestra dedicación a los tres principios básicos de sostenibilidad: reducir, restaurar y reinventar. 

Hemos venido reduciendo nuestro impacto ambiental y hoy estamos comprometidos a que toda la producción de nuestro whisky sea neutral en carbono y que todas nuestras destilerías funcionen con energía 100% renovable para 2030. Además, también estamos reduciendo la huella de carbono de nuestros whiskies y nuestros envases. Actualmente, buscamos reinventar nuestro empaque y desarrollar soluciones innovadoras y sostenibles, incluida una botella de papel de Johnnie Walker, que lanzaremos en los próximos años en nuestra región.  Por ultimo y no menos importante, somos fieles a nuestra filosofía “del grano al vaso en mano” y por ello trabajamos para ayudar a nuestros agricultores y proveedores de granos a que adopten nuevas prácticas que les permitan obtener acreditaciones de oro en la Evaluación de Sostenibilidad Agrícola (FSA) de la Iniciativa de Agricultura Sostenible.

Algunos datos importantes:

  • Para 2025, nuestras botellas Red Label y Black Label se fabricarán con al menos un 60 % de vidrio reciclado.
  • Para 2030, todas nuestras botellas de vidrio se fabricarán con al menos un 60 % de contenido reciclado. Estas acciones ahorrarán 13.000 toneladas de carbono.
  • Para el 2030, cualquier plástico utilizado en nuestros empaques o materiales de marketing estará hecho de plástico 100 % reciclado.
  • Hoy en día, todo el plástico de nuestros paquetes de regalo está hecho de plástico 100 % reciclado.

Proceso de elaboración de Johnnie Walker

La elaboración del Whisky escocés es un arte antiguo que ha sido desarrollado y refinado sobre el tiempo desde una industria casera hasta convertirse en un proceso preciso. Muchas cosas afectan el sabor y carácter final de un whisky, desde el tipo de granos y levadura usados en la elaboración, hasta la forma del alambique, la barrica y el tiempo de maduración.

El whisky se elabora con solo 3 ingredientes: cebada malteada, agua y levadura. Los cereales son ricos en almidón, el cual necesita ser convertido en azúcar soluble para poder elaborar alcohol. Se agrega agua caliente a los cereales para que los mismos crezcan, este proceso es llamado malteado. El proceso de crecimiento se detiene mediante el secado de los cereales en un horno. Una vez seco, es molido y mezclado nuevamente con agua, hasta obtener un líquido caliente y dulce el cual es extraído para enfriar. Una vez frio, se agrega levadura y empieza el proceso de fermentación hasta crear una especie de cerveza. Esta cerveza es destilada dos veces para disminuir la cantidad de agua y aumentar la concentración de alcohol y sabor. La destilación implica hervir el líquido en un contenedor grande llamado alambique, que usualmente está hecho de cobre. El producto del proceso de destilación se transfiere a barricas de roble especialmente tratadas para madurar por un mínimo de tres años antes que pueda llamarse legalmente un Scotch Whisky.

La elaboración de Johnnie Walker es una habilidad, una dedicación y un conocimiento profundo del whisky y sus variedades que se remonta hasta las primeras mezclas de su fundador. Hoy, el Maestro Mezclador Jim Beveridge es el custodio de este legado y una autoridad única en el arte de mezclar whiskies, quien tiene un entendimiento íntimo, no solo del carácter y atributos de cada whisky a su cuidado y de sus ingredientes, sino también sobre cómo se combinan y reaccionan al mezclarse entre ellos. La creación de una mezcla de whisky extraordinaria requiere algo más que el conocimiento de su elaboración y de su geografía. Esta es la pasión, la creatividad y la visión aguda del Maestro Mezclador.

Jim Beveridge tiene una intuición y capacidad inigualables nacida de años de experiencia y total dedicación a su arte que le permite construir estructura, forma y sentido en cada sorbo, como un artista componiendo una obra maestra. Esto significa que puede reproducir la mezcla una y otra vez, para que la calidad de la experiencia que ofrece su whisky nunca se aleje de los estándares excepcionales que el exige.  Con un ojo en el pasado y el otro en el futuro, él “ve” los whiskies que necesitará mañana para seguir creando las amadas mezclas de hoy, mientras continua explorando.

La degustación

No existe una forma correcta de beber whisky. Mientras cada quien lo disfrute, lo demás no es importante. Sin embargo, hay algunas pequeñas cosas que pueden mejorar la experiencia de beber whisky, haciéndola aún más placentera. Un buen vaso sólido (un vaso corto con una base pesada) si le gusta tomar el whisky  puro, con un poco de hielo o agua. También puede beberse whisky mezclado con soda, agua de coco o jugos y para ello se recomienda hacerlo en vasos altos, llamados “highball”:  un vaso delgado, alto y con bordes rectos.

El futuro es positivo, y está en cada uno de nosotros buscar y caminar hacia nuevas oportunidades y posibilidades, así como lo dice nuestro lema “Keep Walking” lo dice. Es momento de descubrir, de ir un paso más allá, de abrirnos a vivir nuevas experiencias que puedan ser compartidas y eso es lo que hoy la marca quiere transmitir.

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@johnniewalker

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