La educación a distancia no garantiza aprendizajes adecuados para toda la niñez del país

En Panamá, cada tercer domingo de julio se celebra el Día del Niño y la Niña,  el objetivo además de festejar a los pequeños de la casa es promover su bienestar, así como sus derechos.

Al conmemorar el Día del Niño y la Niña es importante reconocer tanto los avances logrados en materia de sus derechos, como los desafíos que plantea la situación actual de de muchos niños, niñas y adolescentes, que han visto afectados sus aprendizajes debido a la pandemia por COVID-19.

UNICEF ha realizado la tercera encuesta de hogares que busca generar evidencia sobre la “Situación de las Familias con Niños, Niñas y Adolescentes durante el COVID-19 en Panamá”[i] y los resultados de su primer módulo, centrado en educación, son reveladores.

Si bien el acceso a educación a distancia ha aumentado en el último año, aquellos niños y niñas de niveles socio económicos más bajos o que viven en zonas más apartadas no tienen un acceso continuo y de calidad.

Los resultados evidencian grandes diferencias entre la educación que reciben los estudiantes de zonas rurales y urbanas; de escuelas públicas y privadas; y de hogares de niveles socioeconómicos altos y bajos. Al desagregar los datos por nivel socio económico, la encuesta deja ver que, si bien la pandemia ha impactado la educación para todos los niños y niñas, la situación varía entre los niños que estudian en colegios privados y públicos. Asimismo, se nota una clara diferencia en los temas de acceso a la educación entre los estudiantes de áreas urbanas, rurales y comarcas.

A pesar de que hay más conectividad, los niños y niñas no estudian con los dispositivos adecuados para educación a distancia.  69% de los niños y niñas en hogares en el nivel socio económico más bajo utilizan un celular para recibir clases a distancia, sobre un 68% de estudiantes de nivel socio económico alto que se conecta a través de una computadora portátil. Adicionalmente, el 51% de los estudiantes de nivel socioeconómico bajo debe compartir el dispositivo con otro miembro de la familia.

En cuanto a la calidad de los aprendizajes, los cuidadores entrevistados indican que a los niños y niñas les cuesta aprender a distancia. 53% de los hogares indica que la calidad del aprendizaje de sus hijos es promedio o por debajo del promedio.  Al consultar sobre el tiempo que los estudiantes dedican diariamente a la educación a distancia, los resultados indican que, mientras que en las escuelas privadas, el 87% dedica 3 o más horas, en la educación pública solo 52% tiene esa dedicación. Cabe destacar que 25% de los estudiantes de escuelas públicas no recibe clases todos los días, versus el 93% de estudiantes de escuelas privadas que sí las reciben.

Otro hallazgo que arroja la encuesta es que, en el 80% de los hogares es la madre quién ayuda a los estudiantes con la educación en casa, y en el 49% de estos hogares, la persona que apoya con la educación a distancia también tiene trabajo parcial o de tiempo completo. 

Sobre la apertura de las escuelas, la mayoría de las familias indican que quieren volver a sus escuelas. A pesar de sentir temor por posible contagio por COVID 19, el 55% de los hogares expresaron el deseo de volver a clases presenciales o semi presenciales.

 A partir de estos hallazgos, UNICEF hace un llamado para:

  • Acelerar la reapertura segura de las escuelas en todas las zonas del país para que los estudiantes puedan tener una interacción presencial antes de finalizar el presente curso.
  • Mejorar de forma decidida el acceso a conectividad adecuada en todo el sistema educativo para que esto no sea una barrera en el acceso a la educación de calidad. (Internet, equipos, etc.)
  • Fortalecer las capacidades de los docentes para poder brindar una educación adecuada a los estudiantes que no están accediendo a ella y reforzar el apoyo psicopedagógico para apoyar de forma efectiva a los estudiantes.
  • Apoyar a todas las familias pero en especial a aquellas en mayor situación de vulnerabilidad, a eliminar cualquier barrera de acceso a la educación derivada de la pandemia (uniformes, transporte, costo de internet, equipo de tecnología, etc.)
  • Implementar políticas y programas efectivos de prevención de la exclusión educativa y de segunda oportunidad para aquellos en riesgo de abandono escolar. (nivelación, sistema de alerta temprana, programas acelerados, adaptaciones curriculares ad hoc, etc.).

Ingresa aquí para ver la encuesta completa: https://www.unicef.org/panama/informes/tercera-encuesta-de-hogares

[i] La tercera encuesta de hogares se compone de tres entregas en las que se quiere conocer la situación de las familias en Panamá en los temas de educación, ingreso familiar y alimentación, y protección, en contexto de la pandemia por COVID – 19. Esta tercera edición permite comparar la situación de las familias en tres momentos de la pandemia: junio 2020, noviembre 2020 y junio 2021. En rondas pasadas, no fue posible acceder información de comarcas porque no hay penetración telefónica suficiente. En esta edición se incluyeron entrevistas cualitativas a profundidad a familias en las comarcas Ngäbe-Buglé, Guna Yala y Emberá-Wounaan para conocer su realidad y necesidades durante la pandemia.

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