La prevención es la clave para evitar la obesidad

Con el objetivo de hacer frente a la enfermedad y sensibilizar sobre sus consecuencias para la salud, Panamá celebra cada 4 de abril el Día Nacional de Prevención y Combate a la Obesidad.

Un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), realizado en el año 2019, reveló que el 62% de los adultos panameños tienen problemas de sobrepeso, y más de del 25% padece obesidad.

Por otro lado, de acuerdo al Monitoreo del Estado Nutricional (MONINUT) realizado por el Ministerio de Salud, cerca del 30% de los escolares presenta sobrepeso, mientras que un estudio piloto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Escuela de Nutrición de la Universidad de Panamá, realizado en 6 escuelas de áreas rurales e indígenas, observó que el sobrepeso afectaba al 35% de los estudiantes.

El exceso de peso está considerado como una enfermedad, debido a que acarrea grandes problemas de salud.

El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

Su principal causa es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. Según detalla la Organización Mundial de la Salud en su página web, a nivel mundial ha ocurrido lo siguiente:

  • un aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que son ricos en grasa; y
  • un descenso en la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, los nuevos modos de transporte y la creciente urbanización.

En Panamá se estima que más de 2 millones de persona tienen problemas con el sobrepeso. Las autoridades destacan que los índices de masa corporal elevados incrementan el riesgo de padecer de otras enfermedades como:

  • hipertensión
  • diabetes tipo 2
  • cardiopatías
  • accidentes cerebrovasculares
  • cáncer (de próstata, ovarios, mama, colon e hígado, entre otros)
  • trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante), y
  • mayor riesgo de contraer estas enfermedades no transmisibles.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 se enfoca en garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades es esencial para el desarrollo sostenible y entre sus metas busca una cobertura sanitaria universal para que todas las personas tengan los servicios de salud de buena calidad. Esa cobertura contribuye a aumentar la igualdad en los resultados en materia de salud porque hasta los más pobres pueden permitirse la asistencia que necesitan. Además, ayuda a adoptar un enfoque de ciclo de vida, ya que aborda las cuestiones de salud a todas las edades. 

Es importante prestar atención a los siguiente síntomas:

  • Sueño durante el día o fatiga.
    • Falta de aire al mínimo esfuerzo.
    • Constante calor.
    • Sudor excesivo.
    • Dolor en la espalda (lumbalgia).
    • Dificultad para dormir en la noche (insomnio).
    • Apnea del sueño (cierta dificultad para respirar, al dormir).
    • Roncar.
    • Intertrigo e infecciones en los pliegues de la piel, área inframamaria y abdomen.
    • Depresión.

Destacan entre los más comunes en estos casos.

De acuerdo con la OMS, el sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de riesgo de defunción en el mundo. Cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas, porque tienden a sufrir enfermedades cardiovasculares, que son la principal causa de defunción, a nivel mundial.

El manejo preventivo de la obesidad es la mejor inversión para evitar sus terribles consecuencias.

La salud es esencial para el desarrollo humano. Todo el mundo, independientemente de su situación social, considera siempre que la buena salud es prioritaria