El deporte no es solo competencia, es una herramienta de transformación social. En un contexto donde más del 80% de la población en Panamá no realiza actividad física, hablar de deporte es hablar de salud, desarrollo y futuro.

En este Coffee Talk de Sumarse, Damaris Young, presidenta del Comité Olímpico de Panamá y miembro del Comité Olímpico Internacional, y Francisco Franco, CEO de Paco Working, pusieron sobre la mesa una idea clave: invertir en deporte no es un gasto, es una decisión estratégica con impacto social, económico y humano.
Para muchos, el deporte sigue siendo entretenimiento. Sin embargo, su alcance va mucho más allá de lo visible. Desde el Comité Olímpico, el deporte se entiende como un facilitador del desarrollo sostenible, capaz de conectar personas, reducir brechas y generar oportunidades. Incluso en contextos históricos de tensión global, ha funcionado como un puente de diálogo.
“El deporte permite que las personas se comprendan desde otra perspectiva”, destacó Young.
En escenarios como las villas olímpicas, donde conviven culturas, idiomas y realidades distintas, se materializa una idea poderosa: el deporte como lenguaje común.
El llamado “deporte espectáculo” también juega un rol clave. Grandes figuras y eventos internacionales no solo movilizan audiencias, también despiertan aspiraciones.

Detrás de cada niño o joven que sueña con ser atleta hay una posibilidad real de movilidad social, formación en valores y desarrollo personal.
Y ese impacto no es menor. Este año, Panamá se prepara para participar en su segundo Mundial, reflejo de un ecosistema deportivo que comienza a consolidarse y proyectarse a nivel internacional.
Más allá de la competencia, el mayor impacto del deporte ocurre en las personas.
Bajo el liderazgo de Young, el Comité Olímpico de Panamá ha impulsado una transformación centrada en la transparencia, la buena gobernanza y el fortalecimiento del talento humano. Más de 800 profesionales han sido formados en áreas clave como gestión deportiva, entrenamiento y medicina del deporte.
“El talento humano es el activo más importante; sin entornos seguros y éticos, no hay desarrollo posible”, subrayó Young.
En esa misma línea, el Comité ha priorizado la salud mental de los atletas, incorporando acompañamiento psicológico antes, durante y después de las competencias, y creando la primera oficina de deporte seguro en el país.
La conversación también puso el foco en el rol de las organizaciones.
Para Francisco Franco, periodista y CEO de la agencia Pacoworking, el deporte conecta múltiples dimensiones del desarrollo: “Cuando hablamos de deporte, hablamos de futuro, de inclusión y de transformar realidades”.
Desde Sumarse, el mensaje fue claro: el deporte es un aliado clave para el desarrollo sostenible y debe formar parte de la agenda organizacional y social.
“Para mí era un sueño tener este espacio y hablar del deporte como un factor fundamental para el desarrollo sostenible”, expresó Karla Mola, directora ejecutiva de Sumarse.
El cierre de la conversación nos dejó con la siguiente reflexión: no hay desarrollo sostenible sin salud física, y no hay salud física sin actividad y deporte.
Más allá de las medallas o los resultados, el deporte representa una inversión en bienestar, productividad y cohesión social.
Porque al final, no se trata solo de competir, sino de construir sociedades más sanas, más inclusivas y con mayores oportunidades.
