En Panamá y en el mundo, la violencia contra la mujer continúa siendo una de las vulneraciones más graves a los derechos humanos. Las cifras globales de organismos internacionales señalan que 1 de cada 3 mujeres vivirá una situación de violencia a lo largo de su vida; una realidad que impacta a las familias, a la sociedad y también a los entornos laborales. Desde Sumarse, reconocemos la urgencia de seguir generando espacios que permitan comprender, prevenir y actuar frente a este flagelo que afecta la dignidad, la seguridad y el bienestar de miles de personas.
Con ese propósito realizamos la jornada de sensibilización “Construyendo relaciones libres de violencia, dentro y fuera del mundo laboral”, facilitada por Markova Concepción, especialista en género y derechos humanos. La sesión nos invitó a mirar de manera profunda la evolución de los derechos de las mujeres, los instrumentos internacionales que los respaldan y como la CEDAW, la Plataforma de Acción de Beijing y la Convención de Belém do Pará y el origen del 25 de noviembre como fecha emblemática de lucha y activismo en memoria de las hermanas Mirabal.
Durante la jornada, se conversó sobre la presencia de la violencia en sus distintas manifestaciones: física, psicológica, económica, simbólica y digital. Esta última, cada vez más frecuente, abarca prácticas como el acoso en línea, suplantación de identidad, difusión no consentida de contenido, amenazas y manipulación digital. También se abordaron herramientas clave para reconocer señales tempranas, entre ellas, el Violentómetro entendiendo que muchas expresiones de violencia se disfrazan de preocupación, celos o control, normalizándose en espacios donde debería prevalecer el respeto y la seguridad.
La realidad estadística refuerza la necesidad de actuar: según ONU Mujeres y la OIT, los costos económicos derivados de la violencia de género pueden representar entre el 1.5% y el 3% del PIB de los países. Esto impacta la productividad, la salud emocional, los niveles de ausentismo y, en general, la capacidad de las organizaciones para generar ambientes saludables y sostenibles. Por ello, desde nuestros espacios tenemos un rol decisivo: comprender que la violencia no queda fuera de las puertas del lugar de trabajo y que contar con protocolos, rutas claras de atención y equipos sensibilizados es parte esencial de una cultura empresarial responsable.
En este camino, Sumarse ha asumido un compromiso sostenido con la prevención. En 2019, junto con el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) y con el apoyo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), se desarrolló el “Protocolo para identificar, prevenir y atender la violencia de género en el ámbito empresarial”, un documento pionero que ofrece lineamientos prácticos para que las empresas adopten acciones concretas y efectivas. El protocolo puede descargarse aquí:
https://www.sumarse.org.pa/wp-content/uploads/2020/Recursos/Recursos/Protocolo%20Genero.pdf
La sesión también nos recordó que la prevención empieza por el autocuidado y por la capacidad de reconocer nuestra propia voz. Entender nuestras emociones, poner límites sanos y buscar apoyo cuando sea necesario es parte del trabajo interno que nos permite construir relaciones más seguras y humanas. La sostenibilidad, después de todo, se nutre de personas conscientes, conectadas y valoradas.
Es necesario promover entornos laborales seguros, e implementar políticas de prevención y fortalecer una cultura empresarial que no tolere ningún tipo de violencia. Crear espacios libres de violencia no es solo un esfuerzo institucional: es un acto colectivo que transforma comunidades, fortalece organizaciones y abre camino a un país más justo, equitativo y sostenible.
Te invitamos a descargar el protocolo, compartirlo con tus equipos y sumarte a esta tarea urgente y necesaria: construir, desde cada lugar, relaciones más humanas, respetuosas y libres de violencia.




