En un entorno donde la información circula a gran velocidad y en múltiples formatos, comprender los medios se ha convertido en una competencia clave para las organizaciones. No se trata solo de comunicar, sino de hacerlo con responsabilidad, criterio y propósito.
Hoy, la forma en que una organización comunica también es una decisión estratégica. Cada mensaje construye percepción, genera confianza o la debilita, y puede influir directamente en cómo las personas entienden temas complejos como la sostenibilidad.
La alfabetización mediática, entendida como la capacidad de acceder, analizar y evaluar la información de manera crítica, cobra especial relevancia en este contexto. En un escenario marcado por la sobreinformación y la desinformación, desarrollar esta habilidad permite a las organizaciones no solo consumir contenido con mayor criterio, sino también producir mensajes más responsables, claros y alineados con su propósito.
Comunicar sostenibilidad implica un reto adicional: traducir conceptos técnicos en mensajes comprensibles, evitar simplificaciones engañosas y, sobre todo, actuar con coherencia. No basta con comunicar lo positivo; también es necesario reconocer desafíos, avances y aprendizajes. La transparencia, en este sentido, se convierte en un activo necesario.
De acuerdo con la UNESCO, la alfabetización mediática es fundamental para fortalecer sociedades informadas, críticas y participativas. En el ámbito empresarial, esta capacidad se traduce en una comunicación más ética, que contribuye a generar confianza y credibilidad con los distintos grupos de interés.
A esto se suma un elemento esencial: la coherencia. La comunicación responsable no puede estar desconectada de la gestión. Lo que se dice debe reflejar lo que realmente se hace. En sostenibilidad, esta alineación es especialmente relevante, ya que evita riesgos como el “greenwashing” y fortalece la reputación organizacional.
Además, comprender los medios permite identificar cómo se construyen las narrativas, qué enfoques predominan y cómo ciertos mensajes pueden amplificar o distorsionar la realidad. Esto abre la oportunidad de comunicar de manera más consciente, aportando información de valor y promoviendo conversaciones más informadas.
En este contexto, las organizaciones tienen un rol activo: no solo como emisores de información, sino como actores que pueden contribuir a elevar la calidad del diálogo público. Establecer una comunicación responsable es también una forma de generar impacto.
Porque, al final, en sostenibilidad no solo importa lo que hacemos, sino también cómo lo contamos.
Lecturas y referencias recomendadas:
- UNESCO – https://www.unesco.org/es/media-information-literacy
- Pacto Global de las Naciones Unidas – https://www.unglobalcompact.org/what-is-gc/our-work/sustainable-development
- Reuters Institute for the Study of Journalism – https://www.digitalnewsreport.org
