La gestión del impacto social: un pilar estratégico para la sostenibilidad empresarial

Las organizaciones que aspiran a generar valor sostenible reconocen que su impacto va más allá de los resultados financieros y ambientales. La gestión del talento, el respeto por los Derechos Humanos, la construcción de entornos laborales inclusivos y el fortalecimiento de las relaciones con las comunidades son factores que hoy definen la competitividad, la resiliencia y la confianza de los grupos de interés.

Con el propósito de fortalecer estas capacidades, Sumarse desarrolló el Circuito Gestión del Impacto Social, un espacio de formación virtual que brinda a las organizaciones una visión práctica de la dimensión social del ASG (Ambiental, Social y Gobernanza), abordando conceptos clave, tendencias globales y herramientas para incorporar este enfoque dentro de la estrategia de sostenibilidad.

A lo largo de cuatro sesiones, los participantes explorarán los principales componentes de la gestión del impacto social. El circuito inició con los fundamentos de la dimensión social del ASG, profundizando en temas como la materialidad, los grupos de interés y el rol estratégico de esta dimensión dentro de las organizaciones.

La primera sesión fue facilitada por Markova Concepción, economista, exembajadora de Panamá en Naciones Unidas quien destacó que este circuito lleva a comprender la realidad en Panamá y abordó temas como:

  • Tendencias globales de la agenda social
  • La importancia de poner a las personas en el centro de las decisiones empresariales
  • Riesgos que enfrentan las organizaciones
  • Cómo y por qué la inversión social se convierte en ventaja competitiva
  • Data de temas sociales como educación, violencia en grupos vulnerables, salud mental.

Concepción destacó “sin la gente no hay organización y sin la sociedad y su gente, no hay país. Entonces la dimensión social es vital, es relevante analizarla dentro de una organización y negocio que se considere socialmente responsable y sostenible. Eso incluye conocer los riesgos que tiene la empresa en su momento para reaccionar de forma preventiva y no reactiva para mitigar de mejor manera los impactos negativos de riesgos que no han sido gestionados”.

A través de este recorrido, las organizaciones fortalecerán sus capacidades para integrar la dimensión social dentro de su estrategia de sostenibilidad, promoviendo prácticas responsables, inclusivas y alineadas con las expectativas de sus grupos de interés. Más que responder a nuevas exigencias, gestionar el impacto social representa una oportunidad para construir organizaciones más humanas, resilientes y preparadas para generar valor compartido en el largo plazo.

 Facilitado por: Markova Concepción, economista, exembajadora de Panamá en Naciones Unidas