En un entorno donde las decisiones empresariales tienen cada vez mayor impacto, la gestión responsable deja de ser una opción para convertirse en un eje estratégico. Bajo este aspecto se desarrolló el espacio “Súmate: Gestión responsable desde la toma de decisiones”, el cual se realizó en alianza con Bahia Motors. Este fue un encuentro que reunió a organizaciones comprometidas con un mismo propósito: generar valor sostenible desde el contexto local.
La jornada nos enseñó que las decisiones no pueden evaluarse únicamente por sus resultados inmediatos. Cada acción impacta en las personas, en la organización y en el entorno, llevándonos a visualizar el tipo de organización que se construye a largo plazo.

Para Zoraida Chong, Gerente de Sostenibilidad de Bahía Motors, uno de los mayores aportes del espacio fue precisamente ese enfoque aterrizado a la realidad del país.
“Estos espacios son clave porque nos permiten conocer cómo se gestiona la sostenibilidad en Panamá, con realidades similares a las nuestras. Eso nos da un parámetro mucho más realista de lo que podemos hacer”.
Su reflexión pone en evidencia la importancia de compartir experiencias locales, donde las decisiones no responden a modelos externos, sino a dinámicas propias del mercado panameño y sus grupos de interés.
Otro de los mensajes que nos dejó este espacio fue la necesidad de pasar de la intención a la acción estructurada. La sostenibilidad ya no puede depender de iniciativas aisladas; requiere estrategia, medición y coherencia en cada decisión. En ese camino, la alineación con el propósito organizacional se convierte en un elemento importante.
Desde el sector salud, Ana Lucía González, Jefa de Gestión y RSE de Clínica Hospital San Fernando, aportó una mirada clara sobre la complejidad de decidir en contextos reales:
“Tomar decisiones nunca va a ser fácil, pero lo primero es entender los riesgos. A partir de ahí, priorizar lo que realmente importa: las personas, los clientes y los accionistas. Esas decisiones pueden doler, pero son las que garantizan el futuro”.
Su intervención hizo hincapié entre los presentes con la siguiente reflexión: “La sostenibilidad no es un camino de velocidad, es de resistencia”.
En paralelo, el rol del talento emergió como un elemento dentro de la toma de decisiones. Hoy, las organizaciones enfrentan el reto de construir culturas coherentes, donde las decisiones no solo respondan a objetivos financieros, sino también al bienestar, la participación y el propósito de las personas.
Joel Bethancourt, Gerente Senior de Gestión de Talento de Telered, destacó el valor de estos espacios como motor de conexión y visión compartida:
“Es una reflexión muy esperanzadora, porque vemos que hay empresas de distintas industrias que estamos comprometidas con la sostenibilidad. Al final, nos une el mismo propósito: aportar desde nuestra área de influencia para construir un Panamá más sostenible”.
La innovación también se posicionó como una decisión estratégica. No desde la tendencia, sino como una herramienta para generar eficiencia, seguridad y valor sostenible, siempre alineada a una visión de largo plazo.
Otro de los elementos transversales fue la coherencia. Las decisiones responsables exigen consistencia entre lo que se dice y lo que se hace, fortaleciendo la confianza tanto dentro de la organización como con sus grupos de interés.
La gestión responsable no se trata de elegir lo más fácil, sino de decidir con una mirada a largo plazo.







