La sostenibilidad ya no puede sostenerse únicamente en las buenas intenciones. Hoy, las organizaciones enfrentan el desafío de demostrar con evidencia el impacto de sus acciones y fortalecer la forma en que toman decisiones, especialmente en un contexto donde la transparencia y la confianza son cada vez más valoradas por los grupos de interés. Con este propósito, SUMARSE llevó a cabo el Taller de Evaluación de Impacto, un espacio orientado a compartir herramientas prácticas para comprender, medir y comunicar resultados de manera más efectiva.
La jornada reunió a profesionales y representantes de distintas organizaciones comprometidas con generar valor social, ambiental y económico, interesados en fortalecer capacidades para evaluar el alcance de sus iniciativas y comprender mejor los cambios que estas generan en sus entornos.
La sesión estuvo a cargo de Kevin Anderson, fundador de Trimpacta y consultor con experiencia internacional en sostenibilidad corporativa, infraestructura sostenible y tecnología de impacto. A lo largo del encuentro, compartió experiencias adquiridas en proyectos vinculados a sectores como tecnología, agroindustria, finanzas, infraestructura y gobiernos en distintas partes del mundo, resaltando la importancia de incorporar metodologías de evaluación que permitan tomar decisiones más informadas.
Durante el taller se abordaron conceptos vinculados a evaluación de impacto, materialidad, indicadores y metodologías de medición, a través de dinámicas participativas y ejercicios prácticos que permitieron a los asistentes familiarizarse con herramientas para identificar resultados, analizar avances y fortalecer procesos de mejora.
Uno de los mensajes que marcó la conversación fue la necesidad de acercar las herramientas de sostenibilidad a más organizaciones y reducir las barreras que muchas veces dificultan su implementación.
“Si buscamos quiere generar impacto, no tiene por qué ser una cosa súper complicada, burocrática o costosa. Los recursos deben llegar a los proyectos que realmente generan transformación”, expresó Anderson durante la sesión.
La jornada dejó sobre la mesa una idea importante: medir impacto no responde únicamente a una necesidad de reporte, sino a la posibilidad de aprender, ajustar estrategias y tomar decisiones mejor informadas. Porque entender lo que funciona y lo que puede mejorar también forma parte de construir sostenibilidad.


