Tecnología, un aliado de la sostenibilidad

El pasado 5 de junio, se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente, que se centró en la restauración de ecosistemas con el lema “Reimagina, recrea, restaura”.

El desarrollo sostenible es el núcleo de las tecnologías ambientales. Cuando se visualiza como solución para asuntos ambientales, las soluciones deben ser equitativas, económicamente viables, y ambientalmente seguras.

Como pluma invitada, contamos con Jorge Saa, Director Técnico de Preventa, Microsoft Centroamérica quien aborda el tema desde su conocimiento y experiencia.

Alcanzar las necesidades de los habitantes de hoy sin poner en riesgo la posibilidad de que generaciones futuras puedan suplir sus necesidades. Esa es la definición de sostenibilidad consignada en el informe Brundtland de la Organización de Naciones Unidas en 1987. Hoy, casi 35 años después esta definición no sólo sigue vigente, sino que nos convoca a todos. No hay manera de que un país o región sea sostenible por sí sola. Esta cruzada global requiere un esfuerzo común que se consolida con la suma de todas las acciones individuales.

Lograr sostenibilidad ha sido uno de los grandes desafíos de la humanidad, un camino largo que requiere constancia y las herramientas adecuadas para avanzar. La tecnología es una de ellas y cumple dos funciones esenciales: generación y medición de impacto.

Consciente de la huella que ha dejado por décadas, Microsoft asumió, con fechas y metas precisas, compromisos con la sostenibilidad en cuatro grandes áreas: cero emisiones de carbono, reabastecer más agua de la que consume, cero desperdicios y aportar herramientas y datos sobre los ecosistemas para una protección efectiva. Los tres primeros con el 2030 como fecha límite.

Hace más de una década, la reducción en la huella de carbono se basaba en el uso de energías renovables, lo que los expertos denominan el alcance 1 y 2, y correspondía a las emisiones derivadas de actividades de la compañía y otras indirectas producto de la energía o climatización que esta consume. A partir de 2019, la corporación incorporó en sus compromisos las emisiones del alcance 3, que suponen las emisiones indirectas de actividades en las está involucrada.

Para mitigar el impacto de las emisiones de alcance 1 y 2, Microsoft eliminó el consumo de energía generada por carbón y diésel, reemplazó su flota vehicular de combustibles fósiles por vehículos eléctricos y prologó su programa de eficiencia operativa en los edificios, lo cual ha generado ahorros del 25% desde 2012. Además, ha impulsado la constante evolución de su calculadora de sostenibilidad (Microsoft Sustainability Calculator), que permite no solo compartir de forma transparente la eficiencia de los centros de datos, sino que habilita a clientes y socios a medir el impacto del uso de las tecnologías en sus emisiones.

Con esta calculadora los usuarios de Azure pueden conocer los ahorros de emisiones de carbono que logran con el uso de la nube de Microsoft y obtener información detallada por suscripción, región, tipo de servicio mes y año, y generar informes precisos sobre cumplimento de sostenibilidad.

Estudios como ‘Los beneficios de la nube en las emisiones de carbono’ demuestran que la nube puede ser entre un 22% y un 93% más eficiente que los centros de datos tradicionales no solo con la migración de energías fósiles a renovables, sino también producto de la eficiencia operativa de TI, en aspectos básicos como los equipos que se utilizan.

Cuando el desafío de la sostenibilidad trasciende a la etapa 3, en la que se trata de las emisiones de actividades indirectas, el trabajo con proveedores se ha centrado en facilitar herramientas de medición a los proveedores y la expansión del impuesto interno a las áreas que no cumplan sus objetivos de reducción de emisiones de carbono.

El cambio climático es, sin lugar a duda, el mayor desafío que tenemos los seres humanos. Y el tiempo apremia. No podemos pasar ese punto de no retorno que cada vez se ve más cerca. Debemos actuar ahora y la tecnología nos permite hacerlo de forma precisa. El Informe anual de Sostenibilidad 2020 de Microsoft es una valiosa guía para acelerar la transformación necesaria para proteger nuestro planeta. La emergencia de salud pública nos mostró una solución práctica y de alto impacto: la masiva migración a la virtualidad permitió reemplazar numerosos eventos presenciales por espacios virtuales, lo que indudablemente contribuye a la reducción de emisiones de carbono.

Nuestro hogar común ya ha emitido alertas, cada vez más devastadoras. Debemos trabajar unidos por la sostenibilidad y el futuro de nuestros hijos y nietos. La sociedad de la sostenibilidad somos nosotros.

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